Alquiler de oficinas: Las nuevas tendencias del mercado

Mejor conectividad, líneas de Metro cercanas, restaurantes y diversos servicios son algunos de los criterios que destacan al momento de alquilar una oficina o un espacio de trabajo compartido. En este artículo te contamos el rol del entorno en los proyectos inmobiliarios y qué buscan las empresas para sus unidades laborales. 

Cercanía a múltiples servicios y al transporte público han sido, desde siempre, las razones por las que las comunas como Santiago Centro, Providencia y Las Condes se posicionan como los sectores de mayor consolidación inmobiliaria para las oficinas. Si bien, la crisis sanitaria ha impulsado el homeoffice, los espacios compartidos y vacancia de las oficinas sufrirán transformaciones de cara al retorno a la vida laboral presencial. 

En este contexto, el entorno donde se emplazan los proyectos inmobiliarios destinados a oficinas o espacios de cowork tomarán cierta relevancia. Dado que, si antes, comunas como Las Condes, Providencia, Santiago Centro, el barrio El Golf, entre otros, eran los preferidos. Hoy, esta realidad podría cambiar. Dado que hoy los formatos de flexibilidad, jornadas parciales, adaptabilidad, incidirían en la creación de nuevos polos de desarrollo urbano en comunas menos consolidada, tales como Recoleta, Ñuñoa, Maipú y La Florida. 

Entonces, ¿Qué aspectos considerar para la ubicación correcta de una oficina? De acuerdo a los especialistas, esta decisión dependerá de las características de cada trabajo. Tras la pandemia, los espacios de coworking se han consolidado como una alternativa viable para entregar flexibilidad a los colaboradores. Si en un comienzo una oficina compartida contemplaba un piso o dos, hoy estos proyectos ya consideran la compra o construcción de edificios completos en diversas comunas de la capital y regiones. 

De acuerdo al portal Edifica, el entorno juega un papel relevante a la hora de contratar una oficina u espacio compartido. Es por ello, que este sitio web define como primer factor relevante la accesibilidad que estos espacios dispongan. 

La accesibilidad considera que el lugar de trabajo esté emplazado en una zona céntrica, es decir, cercano al transporte público, avenidas principales y centros comerciales, lo cual no sólo permitirá la conectividad hacia diversos servicios públicos, sino que también la atracción de clientes, quienes podrán encontrar tu negocio de manera fácil, y talentos apropiados. Dado que una buena ubicación es un factor primordial al reclutar a las personas correctas y perfiles adecuados. 

En segundo lugar, la seguridad es un factor estratégico. Sin duda, zonas alejadas o en sectores de mayor incidencia delictual pueden afectar la atracción de talento y aumentar los riesgos para tu negocio. Siendo, éste un aspecto relevante para evitar que ocurran robos y lograr tranquilidad en los equipos. Por ello, se recomienda buscar una zona tranquila, céntrica y que esté rodeada de otros lugares públicos. 

La competencia también es un aspecto relevante. Establecer qué competidores se encuentran en tu área y sus ofertas puede garantizar que escojas la ubicación correcta para tu negocio. 

Finalmente, el potencial para crecer influirá trascendentalmente, al momento, de escoger un lugar de trabajo. Esto tiene relación con las aspiraciones que tiene cada empresa con su negocio, lo cual influirá en decisiones tales como el uso de instalaciones durante un corto o largo plazo o cantidad de colaboradores que deseas incorporar y mantener en el tiempo. 

El auge de los contratos flexibles en las nuevas oficinas del futuro

La pandemia transformó completamente el mercado inmobiliario y el de las oficinas. Es así que hoy las empresas están demandando espacios y términos comerciales flexibles, los cuales se adapten mejor a sus necesidades puntuales y minimicen su gasto y riesgo futuro.

Frente a contextos laborales cada vez más dinámicos, tanto emprendedores como grandes compañías, buscan sistemas flexibles y autónomos, los cuales permitan ocupar espacios de trabajo sin las ataduras de contratos a largo plazo, muy comunes en los sistemas de arrendamiento tradicionales. Es así que surgen los contratos flexibles, una nueva modalidad que es cada vez más atractiva, en especial en tiempo volátiles como los actuales. 

Pero ¿Qué son estos contratos, cómo se configuran y sus beneficios? Hasta hace poco, los sistemas tradicionales de arriendos constituían contratos a largo plazo, con estrictas cláusulas de salida, así como también se solicitan avales o depósitos en garantía, lo que implica un gasto financiero extra. 

Tras la irrupción de la crisis sanitaria, la estructura legal del mercado de las oficinas comenzó a cambiar. Así, lo corroboró un estudio realizado por la consultora JLL, donde evidenció que en la actualidad, en promedio, el 4% de las oficinas en Latinoamérica están utilizando por espacios tipo coworking, con contratos flexibles en base a membresías que pueden ser día a día o mensuales. 

Inclusive, el informe presentado en Diario Financiero concluyó que para el 2030, se espera que esta propuesta represente 30% del mercado latinoamericano. Y, en el caso de Chile, las oficinas flexibles tendrían una participación de 1,6%.

En este sentido, los contratos flexibles consisten simplemente en la flexibilización de estas estructuras más rígidas por unas más abiertas, transparentes y más acotadas. Un formato cada vez más usado por espacios como los coworkings, donde éstos ofrecen contratos donde el cliente elige el plazo de vigencia del contrato, tipo y cantidad de membresías, inclusive, los servicios que tomará en el convenio. Con esto, las empresas cuentan con mayores libertades para realizar cambios en este contrato, tanto aumentar sus servicios como reducirlos, puesto que estos instrumentos sólo buscan que los clientes paguen únicamente por lo que usan. Es así que, tras la pandemia, los contratos flexibles a corto plazo han sido los preferidos por las empresas y trabajadores independientes, quienes pueden vivenciar el panorama comercial sin las complicaciones de los contratos tradicionales.