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Sin duda, la entrada en vigencia de la Ley de Inclusión Laboral en Chile, hace casi dos años, representó un gran avance en materia de integración. Esta normativa ayudó a que 17.175 ciudadanos en situación de discapacidad puedan acceder a un contrato vigente, una importante mejora, pero insuficiente si se compara con las 2 millones 600 mil personas que viven en esta condición y que casi el 60% de ellos no posee un empleo formal.

Esto opinan los expertos sobre el tema

Para los expertos, el problema no está en aumentar las exigencias para cumplir con la normativa – que indica que empresas con 100 o más trabajadores y trabajadoras deberán contratar al menos el 1% de personas con discapacidad – sino más bien con el desafío que éstas tienen al momento de seleccionar o reclutar a este tipo de talentos. Así lo corroboró un estudio de la Red de Empresas Inclusivas (ReIN), de SOFOFA, el cual indicó que un 79% de las empresas considera que la principal barrera para la contratación de personas con discapacidad (PCD) es encontrar los perfiles laborales adecuados para los cargos disponibles.

A su vez, el 18% reconoce que su área de Recursos Humanos desconoce cómo gestionar este tipo de reclutamiento y el 10% dice que existe un escaso compromiso de la alta gerencia en esta materia. Una problemática que representa un verdadero desafio para estas organizaciones, y que según expertos puede entrocar el correcto funcionamiento de la ley.

Múltiples investigaciones y estudios han demostrado los beneficios de inclusión laboral, entre los cuales destacan mejor clima laboral, mayor compromiso con la empresa, buenas relaciones entre los pares e impacto positivo en la productividad. Además, para las personas que viven en situación de discapacidad, obtener un empleo representa una mejora en su calidad de vida, aumento de la autoestima, fomento de la autonomía, junto de asumir un rol más activo en la comunidad y tener la oportunidad de aprender continuamente.

Respecto a cómo mejorar la experta y presidenta del Centro de Discapacidad de SOFOFA, Elena Razmilic, señala que es clave el compromiso que asuman las organizaciones en generar una nueva cultura inclusiva, junto con diseñar nuevas estrategias en sus procesos de selección. “es clave investigar en profundidad las dificultades que están experimentando en este proceso, analizando cómo despliegan sus estrategias de selección, la forma de realizar el perfilamiento de los cargos, el rol que juegan los expertos y asesores en el reclutamiento, además de los resultados que están obteniendo producto de la intermediación laboral. Todo esto con el fin de detectar los puntos críticos y orientar la búsqueda de personal desde buenas prácticas o las experiencias más exitosas”.

Para los expertos en tema de inclusión, la ley va en la línea correcta, pero es necesario contar con nuevas políticas educacionales orientadas a mejorar el capital humano y aprovechar estos nuevos talentos que ingresan al mercado laboral chileno.