Imaginemos el momento en el que estamos desarrollando una idea: justo ahí se está en el portal de entrada a la vida empresarial. Luego de concebir la idea, ésta debe atravesar por tres etapas que la conducirán al éxito: creatividad, invención e innovación. Cada uno son conceptos clave dentro del emprendimiento.

La creatividad es un concepto tratado desde la antigüedad, pero aún no se tiene una definición absoluta sobre ésta. Todos somos creativos sin excepción, pero unos más que otros y con diferentes estilos, eso es lo que matiza aún más el espectro.

La creatividad empresarial, como toda creatividad, se proyecta al exterior, produce algo tangible y es responsable de su creación. Lo que quiere decir que se involucra con la sociedad, por ende debe tener valor dentro del mercado. Toda empresa creativa ofrece productos innovadores y diferentes, lo contrario podría ser perjudicial para la empresa, por ello la originalidad es un elemento complementario de la creatividad.

La creatividad no es solamente un proceso mental. Toda idea, para dejar de ser sólo idea, debe convertirse en creación. Cuando hablamos de creatividad hablamos de acciones que nos conducen a materializar la idea que hemos concebido. Por lo tanto es un ejercicio mental y también de aplicación, necesariamente. En este sentido, el creativo debe ser capaz de determinar si la idea es realmente creativa y comprobar qué tan realizable es, para ello debe estudiar el potencial productivo de su idea.

Ahora sí podemos concluir que la creatividad es la capacidad humana para generar una idea útil y original que luego será llevada a la realidad.

La invención es traer a la realidad una idea creativa, que se considera universalmente original. Creatividad e invención son dos conceptos con los cuales debemos trabajar simultáneamente para una vez concebidas las ideas originales, convertirlas en productos realizables y por ende llevarlos a la realidad, inventando los medios y requerimientos necesarios para lograrlo.

El tercer escalón por la que todo empresario necesita ascender es la innovación. La innovación es el medio a través del cual una idea creativa y tangible se convierte en producto comercial, introduciéndolo dentro de un mercado donde los clientes podrán pagar por él. Es la capacidad de convertir un producto en producto comercial.

La aplicación de estos tres conceptos en el emprendimiento es invaluable, ya que parten de una idea, que antes de ser materializada pasa por filtros de originalidad y productividad. Luego, por medio de la invención, se materializa y finalmente, usando la innovación se comercializa.

Crear, inventar e innovar son los tres conceptos inseparables y más eficaces para el desarrollo óptimo de cualquier emprendimiento.