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Desde hace más de diez años la modalidad coworking se ha ido estableciendo como un espacio ideal donde concebir ideas, iniciar proyectos, desarrollarlos y terminarlos. El coworking no sólo es una alternativa a la oficina en casa, también lo es para empleados convencionales que se desempeñan dentro de oficinas tradicionales; por eso es una opción tanto para individuos como para grupos.

El coworking es un pequeño mundo dentro de las ciudades. Por él transitan desde personas con muchas ideas y escasos recursos para desarrollarlas, hasta personas con pocas ideas y muchos recursos para desarrollarlas, es decir, un coworking permite la coincidencia de sujetos que se buscan sin saber dónde encontrarse, pero ahora ¡ya lo saben!  

Muchas personas se preguntan si un coworking es como trabajar desde casa; les decimos que realmente no lo es del todo. En el coworking te sientes como en casa, pero produces como en la oficina, por ello es una combinación ideal entre comodidad y productividad.  Claro que es posible trabajar desde casa si se cuenta con todas las herramientas necesarias para hacerlo, pero se estaría perdiendo de la compañía de otras personas y profesionales con quienes compartir un ambiente sano, colaborativo, vivo y multidisciplinario.

El Coworking podría convertirse en el motivo ideal para recuperar espacios olvidados o abandonados de distintas ciudades y convertirlos en lugares productivos, tal como lo señala Isabel Romero, pues con esto “se ha construido pequeñas ciudades dentro de ciudades. Y no sólo eso, sino que también han transformado las urbes en las que se asientan, generado cambios arquitectónicos y la proliferación y el asentamiento de nuevos negocios y comercios alrededor de los coworkings”.  Es decir, ya el talento, las ideas y el emprendimiento no están encerrados en oficinas insípidas sino que ciudades, pueblos, aldeas y distintos espacios marginados albergan proyectos en cualquiera de sus rincones.

Definitivamente es propicio hacerse parte de este replanteamiento del trabajo y las interrelaciones sociales que estamos experimentando como sujetos del siglo XXI. Teniendo como uno de los objetivos principales reanimar los espacios urbanos donde convertir el ocio en tiempo productivo. El corworking supone un espacio y tiempo donde se comparten aficiones, labores, familia, entre otras; dentro del cual suceden cosas productivas en compañía de otras personas con fines tanto comerciales como de entretenimiento (preferiblemente ambas a la vez).

Ahora veamos las ventajas y desventajas de un coworking.

Ventajas:

  1. Tenemos la posibilidad de involucrarnos con profesionales multidisciplinarios,
  2. Generar contactos,
  3. Reducir costos,
  4. Obtener asesoramiento financiero y comercial, 
  5. Evitar las distracciones y limitaciones que supone trabajar desde casa,
  6. Aminorar el aislamiento,
  7. Aprovechar la inteligencia colectiva,
  8. Promover la colaboración sobre la competencia y la amistad por encima de la formalidad.

Ahora las desventajas

Desventajas:

  1. Respetar las normas para hacer más fácil la convivencia,
  2. Respetar los horarios para no perjudicar a otros usuarios,
  3. El silencio o ruido del espacio depende de la cantidad de usuarios, que haya en el  momento,
  4. No permite mucha privacidad para atender llamadas.

Si comparamos ambas, evidentemente tenemos más ventajas que desventajas. Y si se piensa bien en las desventajas, no son más que normas mínimas de convivencia para volver a aprender a vivir en sociedad, las cuales se reducen a ser conscientes de la presencia del otro y respetar el espacio que compartimos con él. Te invitamos a hacer una balanza y unirte a un coworking.

 

CONOCE LAUNCH COWORKING
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