Muchos se han sorprendido porque Google hizo público el secreto para mantener una buena gestión, pero hay a quienes no les sorprende, pues después de todo Google ha creado un sin número de herramientas gratuitas para hacerle la vida más fácil a millones de usuarios. En lo que sí coinciden todos es que ninguno se esperaba que la fórmula fuera: hacer bien las cosas elementales. ¿Y qué son las cosas elementales? Las reuniones de trabajo, la interacción entre los líderes y empleados y saber fijar objetivos precisos.

 

Hacer las cosas bien suena fácil, pero resulta un poco difícil. Las reglas básicas de una buena gestión puede deducirse hasta por sentido común, el problema surge al cumplirlas. Según Rafaella Sadun, las desventajas principales para alcanzar una buena gestión son:

 

  • Falta de conciencia sobre la necesidad de mejores procesos.
  • Falta de las habilidades necesarias para adoptar esos mejores procesos.
  • Mala política organizacional y, de forma más general, falta de confianza dentro de la organización para adoptar nuevos procesos. Algunas medidas como, por ejemplo, la estandarización de la forma en que se realizan entrevistas, por ejemplo, pueden ser percibidas por algunos trabajadores como una burocracia excesiva sin importar que beneficien a la empresa.

 

¿A cuál conclusión nos lleva esto? No importa cuáles sean las políticas organizacionales y los métodos de otras empresas, pues los fundamentos básicos de la gestión, por básicos que sean, son difíciles de implementar si no mejoramos la conciencia empresarial, las habilidades que optimizan los procesos y sobre todo si mantenemos una mala política organizacional, que nunca nos permitirá avanzar.  Si no se potencian y fomentan las competencias básicas que permitan que esas prácticas funcionen, todo lo que se puede obtener es algo que suena bien en teoría, pero chirría en la práctica.

 

Sin embargo, aunque no podamos obtener una buena gestión calcando los métodos de otras compañías, sus buenas prácticas pueden servir como una guía para mejorar y optimizar cierta forma de hacer las cosas. Seguramente, la forma como Google lleva a cabo su gestión puede servir a otras empresas para tomar tips que les permitan mejorar su organización, interacción y planteamiento de objetivos. Además, utilizar sus herramientas puede ser una manera ideal para optimizar los mecanismos administrativos y ejecutivos dentro de la compañía.

 

Si Google afirma que hacer las cosas bien es lo que sustenta una buena gestión, podemos empezar por revisar dentro de nuestra compañía las cosas elementales que ya hemos mencionado. Google puede ser más que un referente y ejemplo a seguir, puede ser un estímulo para querer hacer mejor las cosas individualmente. Así que no dudes en mencionarlo dentro de tus reuniones con empleados y líderes.