Los grandes líderes son símbolo del mejor talento humano, de ellos depende tanto la organización de las empresas como el óptimo desenvolvimiento de las actividades dentro de ellas. La sabiduría y experiencia juegan un papel fundamental en lo que los líderes son capaces de hacer, pero ¿es posible clasificarlos? Es importante contar con una serie de arquetipos que nos permita diferenciarlos del resto y tomarlos como modelo. Byll Taylor nos ofrece cuatro tipos de líderes que se distinguen por sus hábito mentales.

 

  1. Obseso del aprendizaje

Este es el estereotipo del maestro. Dentro de las empresas son aquellos que comparten consejos probados con el personal más joven. Su obsesión por el aprendizaje los convierte en estudiantes insaciables. Los líderes creativos siempre se preguntan: “¿Estoy aprendiendo tan rápido como cambia el mundo?”. Los líderes creativos saben que el mundo se transforma constantemente, por eso necesitan actualizarse todo el tiempo. Conocer nuevos modelos de negocios y las tecnologías que predominan en la dinámica del mercado. Este tipo de líderes son los que confían el éxito de las empresas en la adquisición de conocimiento.

  1. Innovador insaciable

El trabajo y el éxito que consagran a los líderes pueden convertirse en barreras para ver nuevos patrones y posibilidades. Con demasiada frecuencia, los altos líderes permiten que lo que saben, limite lo que son capaces de imaginar. Ese es un gran problema: uno no puede inventar el futuro si se aferra a ideas desactualizadas, aunque hayan funcionado en el pasado. El líder ideal debe ser un innovador lo suficientemente visionario como para comprender cuándo es el momento de innovarse a sí mismo. Los innovadores insaciables confían el éxito de las empresas a la invención constante.

  1. El optimista

El liderazgo es tanto emocional como intelectual. La forma en que nos presentamos, nuestra actitud y las ideas establecen el tono sobre lo que hacemos para lograr cambios profundos en nuestras empresas. El líder optimista comprende que el futuro solo existe para aquellos que realmente creen en él. El futuro es un tiempo que se construye desde el presente por personas motivadas y entusiasmadas por edificar algo mejor. Este tipo de líder se caracteriza por tomar decisiones con optimismo; él está seguro de estar construyendo el futuro.

  1. Amante de la experiencia

Los líderes que confían en la experiencia reconocen que toda empresa tiene como antesala un proyecto y todo proyecto es incierto. Es por eso que los líderes más aptos para el futuro apoyan muchas ideas, siendo plenamente conscientes de que la mayoría de ellos no cumplirán con lo planeado, para descubrir unas pocas que ofrecerán más de lo que nadie imaginara. Ensayo y error podría ser el lema de este tipo de líderes.

No todos los líderes se encuentran dentro de una sola categoría, las más de las veces todos se mueven a través de cada una. Sin duda alguna, los líderes capaces de impulsar organizaciones son aquellos que reconocen el valor del aprendizaje, la innovación, el optimismo y la experiencia como palabras claves para alcanzar el éxito.