Es normal que al iniciar un negocio sintamos dudas con respecto al éxito que alcanzará. Sin embargo, la brecha entre nuestros deseos y los hechos no tiene por qué ser tan grande. Empezar con el pie derecho es el mejor augurio para cualquier emprendimiento, así que si el lanzamiento es un éxito, ¿por qué no ha de serlo el resto del proceso? Eric Ries, emprendedor estadounidense, blogger y autor de la metodología The Lean Startup, nos ayuda a pensar cómo lanzar nuestro producto al mercado, de la mejor manera.

  1. Pensar el lanzamiento como un experimento. Tan pronto como sea posible, pon el producto las manos de los posibles clientes para que todos puedan descubrir si el experimento es correcto o no.
  2. Separar el lanzamiento del producto del lanzamiento del marketing. ¡Primero los clientes y luego los medios! El lanzamiento del producto es cuando el cliente ve el producto y el lanzamiento de mercadotecnia es cuando comenzamos a hablar con los medios al respecto. El lanzamiento del producto debe ser lo más pronto posible, y el lanzamiento de comercialización debe ser lo más tarde posible. Concéntrate en lo que los clientes quieren.
  3. Identifica tus pro y utilizalos para evitar tus contra. Pregúntate cuáles son las cuatro o cinco cosas que deben ser ciertas para que el negocio funcione. Por ejemplo, se debe contar con la materia de trabajo y que ésta sea coherente con el espacio donde se emprenderá el negocio, debe hacerse un reconocimiento de los posibles clientes, calcular el porcentaje de lo que éste puede estar dispuesto a dar por el producto y a partir de estos cuatro elementos, nivelar la calidad del mismo. Según Eric Ries, no se necesita “una cadena de suministro global” para poner a prueba el producto.
  4. Evitar las métricas de vanidad. Los negocios no son actos de esoterismo. Una forma de medir los ingresos económicos es calculando cuánto dinero consideramos que obtendremos por día. Los resultados deben verse por cliente, es decir, la tasa de conversión depende de los clientes que pasan y deciden comprar. Esas métricas funcionan indistintamente si tienes 10, 100 o un millón de clientes
  5. ¿Y si no funciona? Persevera, cambia la estrategia. O, por qué no: pivota.