La mayoría de las Startup fracasan porque las personas que montan un negocio no suelen ser economistas. Son profesionales de su área o del servicio que están ofreciendo. Esto no quiere decir que sólo los economistas puedan tener éxito. Lo más importante para una startup es conseguir dinero y gestionarlo correctamente. ¿Cómo lograrlo? Aplicando un seguimiento eficaz y adquiriendo conocimientos y experiencia.

Y sin embargo, esas tres palabras no bastan. Para que tu startup sobreviva lo primero que debes hacer es:

  1. ¡Contrata a un experto! Cierto que sabes sobre tu área y puedes desarrollarte en ella sin problemas. Justamente por eso necesitas un experto que te hable sobre la economía de tu empresa como tú lo haces sobre tu producto. Si quieres que tu negocio crezca y te puedes permitir este tipo de inversiones contrata un asesor externo, contrata un asesor a remoto que solo cubra media jornada o contrata un asesor interno que esté a tiempo completo en tu empresa. Saca cuentas y contrata un experto.
  2. Invierte en tecnología: las herramientas on line son clave para el buen funcionamiento de las finanzas de tu empresa. ¿Cuáles son las ventajas?
  • Acceder desde cualquier lugar
  • Permitir acceso a otros miembros del equipo y controlar qué ven y qué no
  • Tener información actualizada en tiempo real
  • Llevar toda la contabilidad de la empresa desde un mismo sitio
  1. En qué invertir: ése es el dilema. Cuando apenas estás empezando el tiempo y presupuesto puede ser limitado. Por este motivo debes pensar bien en qué vas a invertir. Lo mejor que puedes hacer es idear un plan de negocio funcional y ajustado a las necesidades de tu empresa. Antes de invertir ten claro cuándo y cuánto obtendrás de esas inversión. Si no estás seguro, no lo tomes.
  1. Status en tiempo real:  debes estar claro a cada momento cuál es el estado económico de tu empresa. Sólo mediantes estas cifras podrás reconocer la esperanza de vida de tu Startup. Controlando ingresos, gastos y beneficios podrás advertir cuando exista algún problema o preverlo antes de que éste se consuma tu capital.
  2. Proyéctate: el presente construye el futuro de tu negocio. No sólo debes pensar en el rendimiento de tus finanzas actuales, sino cuánto necesitas ahorrar para mantener el ritmo del crecimiento de tu empresa. Trabaja con objetivos realistas y concretos.
  3. Sistema de facturación infalible: necesitas un sistema de facturación confiable, tanto para ti como para tus clientes. Ninguno de tus trabajos puede quedar sin facturar, pues sólo esto te permitirá contar con cifras reales.
  4. IVA: toda empresa responsable declara IVA, paga impuestos. Si quieres empezar con buen pie, haz las cosas bien. Ninguna empresa, por más pequeña que sea está libre de pagar impuestos. Infórmate sobre cuánto y cuándo debes realizar estos procesos para evitar penalizaciones.

Mantener una Startup implica saber hasta dónde puedes llegar. Los conocimientos de los otros son indispensables para que tu empresa se mantengan. Olvida esa actitud de dios omnisciente y aplica el método trébol para mantenerte en pie. Recuerda que lo que está en juego son tus finanzas.