Asumir en nuestras empresas el uso de nuevas tecnologías implica estar dispuesto a recorrer un proceso de adaptación que permita el uso más adecuado de las​ mismas​. Esto es como dejar de escribir con papel y lápiz para empezar a utilizar un teclado y una pantalla. Por este motivo, lo primero es iniciar con un proceso de aprendizaje que nos prepare para la correcta utilización de esta herramienta.

En este proceso deben estar involucrados cada uno de los empleados cuyas competencias lo requieran. En este caso, el aprendizaje es global y complementario. No está delimitado por los roles que cada empleado desempeña dentro de la empresa, ya que la información es transversal y puede ser de valía para todos.

El peor error que puede cometer una empresa es pretender “modernizarse” sin que sus empleados tengan las capacidades óptimas para relacionarse con los nuevos sistemas. Evitar la hipertrofia tecnológica es un punto importante a tener en cuenta al incursionar en nuevos sistemas, que permitan la digitalización de las operaciones.

La empresa y los empleados requieren resultados rápidos y eficaces, por esta razón una vez que se tome la decisión de incursionar en proyectos innovadores, deben dividirse en fases que puedan irse cumpliendo sobre la marcha, sin atrasar la labor de la empresa ni la incorporación de los nuevos sistemas.

Sin duda alguna, para poder desarrollar un proceso de innovación, la empresa debe contar con profesionales capaces de llevar un proceso analítico, que aunque no sea innovador sí sea eficaz. Sin mayores pérdidas de tiempo ni dinero, lo cual supone personas que sepan aprovechar los recursos. Toda evolución depende del buen uso de las herramientas e insumos con los que ya cuenta la empresa.

Finalmente, ¿quieres incursionar en la transformación de los sistemas de procesamiento de datos en tu empresa? Hazlo conquistando un desarrollo óptimo. Primero, capacita al personal, segundo: dirige tus proyectos por medio de procesos de aprendizaje y aplicación simultáneamente. Tercero: aprovecha los recursos con los que ya se cuentan en la empresa y finalmente evita proyectos cuyos procesos sean demasiado complejos para nuestro alcance.