Frente al sinnúmero de distracciones que nos rodean mientras trabajamos, la clave es aprender a delegar. Todos tenemos un talón de Aquiles en el límite Ping, algo que puede ser tan mundano como importante, pero que al pensarlo bien no supera nuestro trabajo.

 

Muchos de nosotros conocemos los imprecisos beneficios y propósitos de delegar: crear equipos que puedan compartir la carga de trabajo para que tú puedas hacer el trabajo más importante y que solo tú puedes hacer. En este caso es necesario que te convenzas de que no eres imprescindible.

 

Jenny Blake sostiene que delegar es un arte y un beneficio: Delegar es lo que resucitó mi negocio cuando se encontraba al borde del colapso en 2014. Delegar es lo que me ayudó a triplicar mis ingresos en 2014 en comparación con tres años atrás. Delegar es lo que me ha ayudado a ganar más en lo que va de año que los tres años anteriores juntos.

 

Luego de convencerse que delegar es una de las mejores opciones para optimizar nuestro trabajo, la siguiente pregunta será qué delegar. Podrías empezar por las tareas más pequeñas, como registrar los eventos en la agenda o las actividades, pues aunque sean mínimas son las que permiten el orden.

 

Otro tipo de tareas que puedes delegar son aquellas más tediosas y que consumen más tiempo que los beneficios que generan, pero también son necesarias. Como hacer listas, inventariar cosas, actualizar información, entre otros.

 

Un tipo de tarea que debe ser delegado inmediatamente es aquél que no está dentro de tus fortalezas, pues además de ocuparte mucho tiempo, seguramente no resultará de la mejor manera.

 

Las tareas urgentes son especiales, pues compiten en prioridad con otras actividades, pero definitivamente debes entender que no puedes ocuparte de todo a la vez. Así que necesitas hacer un lista de prioridades y decidir cuáles puedes delegar, por ejemplo citas o aquellas diligencias que ocupen mucho tiempo de espera con el cual no cuentas.

 

Delegar tareas implica pensar bien a quiénes serán delegadas. Toma un poco de tu tiempo para realizar esa selección de qué y a quiénes y así los siguientes días de trabajo serán más dinámicos, productivos y llevaderos.