Al hablar de economía circular nos referimos a la reducción, reutilización y reciclaje de los elementos. Proceso completamente opuesto a la tradicional práctica económica de producir, usar y tirar.  Definitivamente, ese paradigma del modelo económico lineal parece estar cediendo a la economía circular.

El sistema económico vigente se desmarca diametralmente del ciclo de vida de la naturaleza y choca contra el desarrollo sostenible, enfocado al largo plazo. En la naturaleza no existen la basura ni los vertederos: todos los elementos cumplen una función de manera continua y son reutilizados para su aprovechamiento en diferentes etapas.

La economía circular se presenta como un sistema de aprovechamiento de recursos donde en un primer nivel está la reducción de los elementos. Este paradigma invita a minimizar la producción al mínimo indispensable, y cuando sea necesario hacer uso del producto. La idea es apostar por la reutilización de los elementos que por sus propiedades no pueden volver al medio ambiente.

Es decir, la economía circular aboga por utilizar la mayor parte de materiales biodegradables posibles en la fabricación de bienes de consumo –nutrientes biológicos- para que éstos puedan volver a la naturaleza sin causar daños medioambientales al agotar su vida útil.

Por eso, aquí te dejamos cinco formas para hacer que la economía circular funcione.

  1. El residuo es recurso: Todo el material biodegradable vuelve a la naturaleza y el que no es biodegradable se reutiliza, por ello debemos reintroducir en el circuito económico aquellos productos que ya no corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores, dándoles otro uso.
  2. El reciclaje es material o energía: utilizar los materiales que se encuentran en los residuos y si no aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar.
  3. La funcionalidad de los recursos: la economía circular propone eliminar la venta de productos que en muchos casos pueden funcionar mejor como bienes alquilados. Cuando el producto termina su función principal, vuelve a la empresa, que lo puede reutilizar.
  4. La eco-concepción de las energías: considerar los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de vida de un producto para integrarlos desde su concepción, lo cual permitirá re-pensar la eliminación de los combustibles fósiles para producir el producto.
  5. Industria y territorio ecológicos: se debe establecer un modo de organización industrial en un mismo territorio, que esté caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios.

A través de estas cinco formas de aplicar la economía circular, te invitamos a aplicarlo diariamente en tu cotidianidad, tanto doméstica como empresarial.